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Independencia financiera: ¿un boleto al paraíso?

Existe un concepto que, si bien no es nuevo, sí se ha mencionado mucho en los últimos tiempos. Sobre todo, a raíz de la crisis económica agravada por la Pandemia de COVID-19. Este concepto es la Independencia Financiera.

En muchos sitios de internet se habla de ella como la panacea o como indica el título, un boleto al paraíso financiero. Sin embargo, ¿qué es la independencia financiera y cómo podemos llegar a ella?

La mayoría de las personas al escuchar el término, automáticamente piensa en que se traduce en tener más dinero. Esto no es totalmente cierto. ¿Ganar más resolverá sus problemas financieros? Suena bonito…mucho más si fuera cierto. Veamos un ejemplo que ilustra nuestra afirmación y sigamos con él a través del camino: Luis gana 1.000.000 CLP (Luis es un nombre mucho más común que Juan, así es que me disculpo si usted se llama Luis y no gana 1.000.000 CLP, la regla se aplica igual). Como decía, Luis gana 1.000.000 CLP, pero sus gastos son de 1.500.000 CLP, por tanto, Luis tiene un déficit financiero, sus ingresos superan sus gastos. Pero… ¿qué pasaría si Luis ganara 2.000.000 CLP en vez de 1.000.000? La tendencia en la mayoría de las personas es a aumentar el gasto en proporción del ingreso, es lo que algunos autores han denominado la carrera de rata. Por tanto, si los gastos de Luis se incrementan en la misma medida que su ingreso, su déficit financiero seguirá igual, aun cuando gana más dinero. Nuestro amigo Luis (a quien a partir de ahora llamaremos N.A.L para no ser repetitivos), no tiene aptitud financiera, que sería, cómo gastar el dinero que ingreso y cuánto tiempo conservarlo. (No se preocupe, siga hasta el final y verá cómo cambiaremos su perspectiva)

Ahora, veamos otra arista del problema: ¿Para quién trabaja N.A.L? Él percibe un salario por su trabajo, así que en principio trabaja para su empleador, ya sea el gobierno o una empresa privada. Además, paga sus impuestos (Luis es una persona muy correcta y casi un ciudadano modelo), así es que también trabaja para el estado. Ahora, con lo que ha quedado de su salario, aún hay cosas que debe pagar: la hipoteca de la casa, el colegio de los niños, las cuotas del auto…, entonces Luis trabaja también para el banco… en resumen, nos daremos cuenta que N.A.L (le hemos llamado Luis, pero pudiera ser usted mismo, si no se llama Luis, claro), trabaja para el dinero. De ahí que el hecho de ganar más, no resolverá su problema de la carrera de rata. Trabaja para el dinero en vez de hacer que el dinero trabaje para él.

La independencia financiera entonces, no se trata de ganar más dinero o ser rico. Hay personas que han ganado la kino (lotería) y al cabo de un tiempo se han quedado sin nada. Han corrido tras la zanahoria de más dinero=menos problemas financieros.

Aquí debemos hacer una pequeña pausa para explicar dos conceptos importantes en el camino a la independencia financiera. Estos conceptos son: Activo y Pasivo.

Para definirlo de una forma muy simple y utilizando la misma definición del libro Padre Rico- Padre Pobre, del autor Robert T. Kiyosaki: “Un activo es lo que pone dinero en mi bolsillo, un pasivo es lo que saca dinero de él”. Por tanto, la meta de toda persona debería ser que sus activos sean mayores que sus pasivos, pero, ¿cómo llegar allí?

Sigamos con nuestro amigo (ya saben quién). Su pasivo serían todas sus deudas, o sea, todo lo que debe pagar, dígase impuestos, hipoteca, colegio, etc. Ahora, hagámosle la siguiente pregunta: ¿Si mañana, dejaras de trabajar, cuánto tiempo podrías vivir con ese ingreso?

Parece un callejón sin salida… sin embargo, existe una luz al final del túnel. N.A.L, hizo lo que están haciendo muchas personas y lo que hemos dicho en dos de nuestros posts que es una opción viable: se afilió a una empresa de Network Marketing y creó una red entre sus amigos y algunos familiares. Ahora obtiene un ingreso por las ventas de su red que es igual a su pasivo. En otras palabras, creó un activo, ese ingreso extra, cubre sus necesidades del mes. N.A.L, no necesita estar todo el tiempo en su red de ventas, ese ingreso se va generando aunque él no esté allí, dicho de otra manera, dejó de ser un empleado en ese negocio. El resto de su ingreso, puede utilizarlo en parte para reinvertir en ese activo que ahora tiene.

Resumiendo, cuando sus activos, sin necesidad de intervención directa, sean iguales o superiores a sus pasivos, entonces por fin habrá llegado al paraíso de la independencia financiera, (junto con… sí, él mismo).

Volvamos a la interrogante ¿Cuánto tiempo podría vivir Luis si mañana dejara de trabajar? La respuesta sería: mientras su red de Network Marketing esté generando ganancias, iguales o superiores a sus gastos.

Llegados a este punto se puede pensar: si es tan sencillo, ¿por qué somos cada vez más esclavos del dinero?

La respuesta tiene muchas aristas: desde los valores creados por la sociedad de consumo de que la mayor aceptación social se logra si tienes la ropa de moda o el carro del año o el teléfono de último modelo, hasta que normalmente las personas no tienen una buena cultura financiera. Puede parecer sencillo, y en realidad lo es; pero conlleva esfuerzo y disciplina. Ser independientes conlleva controlar los gastos, que no quiere decir ser tacaños. Significa gastar lo necesario, llevar un control de cuáles son esos gastos y buscar opciones de inversión que generen ganancias sin un alto consumo de tiempo. Si tienes que estar constantemente en tu negocio, serás entonces un empleado del mismo y
únicamente habrás permutado el problema. Ser independientes financieramente, no implica ser más ricos en materia de dinero, sino en materia de tiempo.

Hágase las mismas preguntas que le hemos hecho a nuestro querido amigo Luis, si las resuelve, no tengas dudas, tendrá usted su boleto al paraíso.

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